Te compartimos los cuidados necesarios para garantizar que tus bonsais de pino nana se mantengan hermosos todo el año.
LUZ – UBICACIÓN
La mejor ubicación para tu bonsai de pino es una en la que reciba muy buena luz natural, puedes tenerlo en interior o en sol directo, ojalá el sol de las horas de la mañana y un lugar en el que reciba muy buena ventilación.
RIEGO
La mejor manera de regar tu bonsai es por inmersión, sumerge tu bonsai en agua y espera a que toda la tierra quede mojada, sabrás cuando sacarlo porque verás que la tierra dejará de hacer burbujas. El agua ideal es la de lluvia o agua que hayas dejado reposar por unas horas. Riégalo cada 2 o 3 días, no esperes a que el sustrato esté seco del todo para regarlo ya que si se seca demasiado no comenzaras a ver el daño hasta unos 20 días después.
ABONO Y FUMIGACIÓN
Abona cada mes, aplicando un fertilizante orgánico o uno especial para bonsais disuelto en el agua con la que haces el riego y sumerge como de costumbre. Para evitar plagas, usa nuestro fumigante natural de manera preventiva cada mes, o si ves alguna plaga o animal indeseado, primero retira la mayor cantidad posible y luego aplica el fumigante dos veces a la semana en tallos y hojas.
LIMPIEZA
Para mantener tu plantita feliz además de la ubicación y el riego debes también quitar las hojas secas que puedan aparecer en la parte de abajo (las puedes cortar con tijeras limpias de punta fina).
TRASPLANTE
Tu bonsai debería durar mucho tiempo en su matera original, si ves que hay muchas raíces saliendo sobre la tierra o debajo de la matera debes trasplantarlo a una matera unos centímetros más grande o llevarlo donde un especialista para que corte sus raíces.