COVID-19: la nube y el cambio de paradigma

 

El desarrollo hasta ahora del 2020 tal vez no ha sido lo que esperábamos, si bien una de las palabras más sonadas en estos primeros meses ha sido “crisis”, también es un año de cambio, ya que una cosa lleva a la otra. La crisis y el cambio parecen caras de la misma moneda y no es algo del todo malo.

La crisis iniciada por el COVID-19 nos ha obligado a avanzar en el camino de las opciones digitales; las salas de cine, aulas de clase, oficinas, centros comerciales y todos aquellos espacios que una vez estuvieron atestados, son ahora estructuras vacías y, como resultado, se ha disparado la demanda de servicios digitales para suplir las falencias que esta coyuntura conlleva. Los servicios de streaming de audio y vídeo, las compras por internet, las videoconferencias y demás alternativas, son la nueva norma, pero aún tenemos más opciones por explorar que nos ayuden a terminar de cambiar algunos paradigmas.

Una de las mayores dificultades a la que nos hemos enfrentado durante en estos tiempos de aislamiento, es la forma en cómo accedemos y usamos las computadoras, principalmente en las universidades y oficinas. Estábamos acostumbrados a contar con computadoras de escritorio ancladas a los espacios físicos, ya sea porque son equipos especializados, cuentan con software licenciado o alguna otra característica que no nos podemos permitir en casa, dependíamos totalmente de asistir a esos espacios para poder acceder y utilizar estas máquinas, algo que por estos días no es posible, entonces ¿qué podemos hacer al respecto?

La nube, la virtualización de escritorio y el streaming de aplicaciones.

 

La virtualización es ampliamente conocida e implementada por empresas de todos los tamaños a nivel mundial, es más, es la base de lo que conocemos como «la nube», gracias a ella con solo unos clics y unos cuantos minutos podemos contar con una flota de servidores de última generación listos para atender las transacciones en nuestras aplicaciones; sin embargo cuando hablamos de virtualización solemos pensar exclusivamente en servidores y aplicaciones empresariales y no en computadoras de escritorio, pero las soluciones de VDI (Virtual Desktop Infrastructure) están en el mercado desde los años 90 y es justo ahora, con ayuda de la nube, cuando podemos obtener mayor provecho de estas.

Desde mediados del año pasado en SETI, comenzamos a trabajar con algunas propuestas de soluciones VDI basadas en Amazon WorkSpaces para clientes del sector universitario. Inicialmente lo que se buscaba era brindar equipos virtualizados con hardware de alto rendimiento para correr software de diseño gráfico, ejecución de modelos matemáticos, procesamiento de vídeo y modelado 3D que pudieran ser usados por los estudiantes para sus clases y laboratorios. Las ventajas son más que obvias, por un lado los estudiantes y profesores podrían acceder a estas máquinas, completamente aprovisionadas y listas para usar desde cualquier lugar del mundo con tan solo un equipo conectado a una red de banda ancha y sin requerir de computadoras de alta gama, ya que toda la potencia de procesamiento la pondría la misma nube,  por otro lado las instituciones no tienen que hacer grandes inversiones en adquirir equipos que quedarán obsoletos con el pasar del tiempo, ni acondicionar salas de computo, ni pensar en el mantenimiento de hardware y solo pagar por el tiempo que se usen las máquinas, un modelo de desktop-as-a-service.

Aunque no nos quedamos solo con esta propuesta, tal vez tener una computadora completa e instalar su software de escritorio en la nube puede ser una solución apetecible para muchas universidades y empresas, pero también es posible que lo que se quiera es usar tan solo una aplicación sin tener que tratar con el sistema operativo. Para esto AWS cuenta con AppStream 2.0, un servicio que permite hacer streaming de aplicaciones completamente administrado. La premisa es simple, la aplicación se accede a través de internet desde cualquier dispositivo, incluidos móviles y el usuario podrá interactuar con ella como si estuviera instalada en su propio equipo. La distribución funciona similar a un vídeo interactivo de muy baja latencia, es la misma idea detrás de los servicios de streaming de videojuegos como Google StadiaProject xCloud y GeForce Now. Las ventajas son las ya mencionadas con WorkSpaces, toda la potencia la pone AWS y las instituciones obtienen una administración simplificada, una solución costo-efectiva y se suma el dejar de lado los sistemas operativos y su gestión.

El paradigma ha cambiado

Aunque presentamos estas opciones, entre las múltiples que existen, con el anhelo de que todo esto termine pronto, es claro que aún queda un tiempo más para decir que está superada la crisis y cuando todo esto pase, muchas cosas van a cambiar para siempre, el volver a «como era antes» es más un sueño que una realidad.

Heraclito dijo que «lo único constante es el cambio», y esto es parte de la naturaleza y como humanidad no podemos escapar a estas leyes. El COVID-19 ha cambiado al mundo y debemos estar listos para afrontar el cambio y adaptarnos a las nuevas necesidades de los usuarios de las tecnologías de la información.

Si ya llegó hasta aquí en esta lectura quiero que sepa que AWS actualmente está ofreciendo de manera gratuita el uso de hasta 50 instancias de WorkSpaces como apoyo a las empresas y demás instituciones durante la cuarentena, si quiere saber más de esto puede verlo aquí

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